Soñar la guerra de Jesús Gardea
Soñar la guerra, cuasi novela lírica de sintaxis entrecortada, en la que el hipérbaton juega con sujetos, verbos y adverbios caprichosos, proyecta al lector un mundo onírico en el que confluyen vivos y muertos, pagando su tributo a la narrativa rulfiana. La desolación y la aridez del desierto se muestran en perfecta armonía con la reticencia de sus personajes, sujetos parcos y lacónicos. En este vacío el silencio es más elocuente que las palabras. El pueblo de Placeres está formado por una sociedad contemplativa de la que el sol, el viento, la sequía absorben los últimos vestigios de humanidad, hasta que un aguerrido insolente arriba para perturbar esa paz casi sepulcral. En este relato, Gardea echa mano de analepsias y prolepsis continuas que, al conformar un collage de imágenes poéticas, comprometen al lector a seguir el hilo conductor de una secuencia narrativa artificiosamente desarticulada. Soñar la guerra recibe influencias de la novela lírica y de la novela de la Revolución mexicana. Se trata de una profunda reflexión sobre el abandono de los muertos y el olvido de la Historia.
Bibliografía
Jesús Gardea nació en Delicias, Chihuahua en 1939. Se dio a conocer en el mundo de las letras con la colección de cuentos Los viernes de Lautaro (1979). También ha publicado las colecciones Septiembre y los otros días (1980), por la cual obtuvo el Premio “Xavier Villaurrutia” en este mismo año, De alba sombría (1985) y Las luces del mundo (1986). En este último año obtuvo el Primer Premio “José Fuentes Mares”.
Ha publicado también las novelas El sol que estás mirando (1981), La canción de las mulas muertas (1981), El tornavoz (1983), Sóbol (1985), El diablo en el ojo (1989) y el poemario Canciones para una sola cuerda (1982).