Más allá de sus imponentes zonas arqueológicas, ciudades históricas, paisajes y eventos culturales de talla mundial, en México existen infinidad de historias locales enmarcadas en múltiples escenarios: algunos de ellos forman parte de los llamados Pueblos Mágicos.
Colores, aromas, sabores, voces, costumbres, paisajes y arquitectura conforman la peculiar caracterización de los Pueblos Mágicos, localidades que destacan porque ni el tiempo ni la “modernidad” han desvirtuado la natural marcha de su vida ritual y cotidiana.
Atendiendo a la misión de reforzar el turismo cultural, el Conaculta, la Secretaría de Turismo y el Consejo de Promoción Turística de México emprendieron una aventura conjunta llamada La Magia de mis Pueblos. Trabajando en torno a las localidades que cuentan con el distintivo de Pueblo Mágico, La Magia de mis Pueblos tiene dos vertientes: dotar de actividad cultural a los Pueblos Mágicos y promocionar a dichas localidades como destinos turísticos deseables.
Para dotarlos de una agenda cultural, el Conaculta programó en los Pueblos Mágicos la itinerancia de Cineteca Va (Cineteca Nacional) y Librobús (Educal).
Paralelamente, el Conaculta con Studio Digilab sensibilizaron e instruyeron a 10 jóvenes fotógrafos especializados en turismo para que captaran “la magia” o el patrimonio inmaterial de los Pueblos Mágicos, con el objetivo de generar un material que además de artístico resulta eficaz como herramienta de promoción.
Setenta y seis de esas fotografías formaron la exposición en gran formato que bajo el mismo nombre, La Magia de mis Pueblos, en su itinerancia inicial regresa para mostrarse a su gente, a sus pueblos, dotándolos -nuevamente- de contenido cultural y propiciando entre ellos un diálogo que no se había dado. El presente libro incluye las fotografías de la exposición más otras 76 que complementan la instantánea de los Pueblos Mágicos.
La Magia de mis Pueblos es un sugerente viaje por 38 Pueblos Mágicos pertenecientes a 29 estados y ubicados en diversos paisajes de la República Mexicana.
Consuelo Sáizar